¡FELIZ CUMPLEBLOG!

En estos días se cumple el primer año de este cajón de sastre que son mis mariposas.
Un añito en el que hemos comenzado a andar juntos, de la mano de las letras y las ideas, volando sobre unos bichos imaginarios que hacen cosquillas en el estómago y, a veces, escuecen los ojos.
Hoy, ahora, es buen momento para echar la vista atrás y reflexionar sobre el resultado.
En estos 360 y pico días he aprendido varias cosas.
Que nunca es tarde para volver a retomar lo que nunca se abandona, porque nunca se olvidó...
que el ejercicio de volcar en letras las palabras que no conseguían salir de mi garganta ha dado resultado...
que a pesar de mi estilo críptico estoy logrando desenmarañar mis propias metáforas y voy aprendiendo a vivir con ellas...
que Celeste nunca se irá si yo no la dejo ir...
que no soy tan fuerte como pensaba...
y he aprendido a arrepentirme sin arrepentimiento.
Un año pasa muy rápido y al menos éste ha dejado huella. Quizás no vuelva a escribir pero hoy llevo una mariposa tatuada en mi piel que me recuerda a diario quien soy y, sobretodo, que tengo una preciosa colección de bichos a los que os debo mucho, mucho. Os llevo conmigo.
No sé muchas cosas ni estoy segura de saber hacer algo bien, pero tengo mis palabras y esta plataforma desde la cual os doy las gracias por estar ahí, conmigo.
¡Feliz cumpleaños, mariposas!