CELESTIADAS III. Los sentimientos que más duelen son los más absurdos. (Lucía Etxebarría, "Cosmofobia".)

Llevo horas a oscuras, tumbada sobre la cama, pensando. El silencio es denso y lo llena todo. Una ausencia de sonido que sólo sucede a altas horas de la madrugada, largo rato antes de amanecer, cuando sólo los insomnes podemos percibirlo.
El mundo está dormido y Celeste duerme a mi lado, tranquila, arropada con mi edredón. Siento su presencia tibia y creo escuchar su respiración, mi corazón late a su ritmo.
Siento, respiro, vivo y pienso al ritmo de Celeste.
Han sido tantas las emociones de hoy que no puedo dormir, no debo.
Quiero deleitarme en el recuerdo de nuestro reencuentro y retenerlo un poco más a mi lado.
No puedo creer que esté aquí, de nuevo. Pero mis sentimientos son contradictorios y no sé muy bien qué esperar. Han pasado tantas cosas... y hay algunas que no sé si puedo olvidar, siquiera perdonar.
Tendré que darme tiempo, y tiempo es lo que no tengo...
Una frase de Schopenhauer me viene a la mente una y otra vez: "La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren."

Desvarío. No puedo pensar con claridad, hemos bebido demasiado y mi cabeza está saturada de ideas e imágenes que se apelotonan y se empujan, superponiéndose unas a las otras.
Hemos hablado de tantas cosas... y quedan tantas otras por aclarar... sólo sé que hoy Celeste ha vuelto y de nuevo, su presencia lo complica todo.
Son muchos los lazos que nos unen pero enorme el vacío que nos separa, y yo me pierdo intentando analizar mis propios sentimientos, absurdos, contradictorios, pero que no dejan de doler.
Ojala pudiera controlarlos.
El ansia de cosas imposibles, la nostalgia de lo que nunca ha existido, el deseo de lo que podría haber sido, la ignorancia de los otros, el abismo que se abre entre la realidad y el deseo, entre la voluntad y la evidencia...

*Este último párrafo se lo he plagiado (y modificado) a la autora de la frase escogida para el título. Gracias por la inspiración Lucía. Que así conste.

(CONTINUARÁ)