Quisiera verte, pero no hoy, todos los días. Que me escuchases hablar y me reconocieses. Que tus ojos me sonrieran. Verme en ti, ser tú, caminar con tus zapatos y llevar tu mochila.
Querría sentirte hacerme y hacerte sentirme, perderme en tus rincones y explorar los ángulos que pudiéramos llegar a formar. Ser el lugar al que siempre quisieras volver, sin cerrojos en las puertas y esperarte con las ventanas abiertas. Querría darte cobijo, ofrecerte reposo y regalarte tiempo. Compartir espacio, sin prisas.
Quisiera ser capaz de emocionarte, al menos una vez, aunque sólo sea una. Querría que perdieras tu tiempo conmigo, por placer, improvisando a medias, recordar solo lo bueno, soñar juntos lo que está por venir. Quitarnos las mascarillas, mirarnos y reconocernos.